Me siento vacío
“Vacío” puede ser una palabra muy grande. A veces aparece cuando cuesta encontrar otra forma de decir lo que estamos viviendo.
No vamos a intentar llenarlo rápido ni a explicarte de dónde viene.
Primero vamos a mirar cómo se presenta en vos hoy.
Cuando decís “me siento vacío”, ¿qué se parece más a lo que estás viviendo?
No estamos buscando una etiqueta. Estamos empezando a diferenciar qué forma tiene ese vacío hoy.
Esto merece apoyo humano ahora.
Si “no quiero seguir” significa que pensás en lastimarte, que podrías hacerlo o que no te sentís seguro, esta experiencia deja de ser lo importante.
Buscá una persona de confianza, un profesional o un servicio de emergencia de tu zona. Si podés, no te quedes solo y alejá de vos objetos o medios con los que podrías lastimarte.
No hace falta resolver tu vida ahora. El objetivo inmediato es pasar este momento con otra persona y con más seguridad.
Quedate solamente con este minuto.
Apoyá ambos pies donde estés. Mirá tres objetos que tengas cerca. Sentí un punto de contacto de tu cuerpo con una silla, una cama o el piso.
Después, si podés, escribile o llamá a alguien y decile algo concreto: “No estoy bien y necesito que estés conmigo un rato.”
Por ahora, terminamos acá.
Priorizá compañía y seguridad. Esta pantalla no necesita llevarte a ningún producto ni a otra práctica.
Volver a experiencias¿Dónde sentís más esa distancia o esa falta?
Sin obligarte a encontrar una causa: ¿qué sentís que hoy está faltando o se siente demasiado lejos?
No estamos diciendo que esa sea “la causa”. Solo estamos observando qué ausencia se hace más visible hoy.
Aunque hoy se sienta lejos: ¿hay algo que todavía te importe?
Entraste con una palabra: “vacío”.
No necesitamos convertirla en una explicación. Pero ahora hay algunas diferencias que antes podían estar mezcladas.
El vacío puede seguir estando. Pero ahora quizá no sea solamente “nada”: puede haber información sobre distancia, ausencia, cansancio, pérdida o aquello que todavía importa. Y si no apareció nada claro, eso también merece ser tomado en serio.
¿Qué cambia al verlo de esta manera?
Si querés seguir observando esto de una forma guiada
Podés probar gratis el Día 1 de Dejá de Sufrir. O podés continuar acá y cerrar primero esta experiencia.
Para hoy, ¿qué sería una forma cuidadosa de no dejarte solo con esto?
No buscamos “llenar el vacío” con una tarea. La idea es elegir una forma de atravesar este momento con un poco más de contacto y menos aislamiento.
Volver a un punto de contacto
No intentes producir una emoción. Mirá un objeto que tengas cerca y observá una característica concreta: forma, textura o color.
Después sentí un punto de apoyo del cuerpo: los pies, la espalda o las manos.
Por último, escuchá un sonido que esté ocurriendo ahora.
No hace falta que el vacío desaparezca. Solo comprobá que, además de él, este momento también contiene algo que podés ver, sentir o escuchar.
¿Qué pudiste observar que al comenzar no estaba tan claro?
No hacía falta encontrar una solución. La experiencia buscaba que “vacío” pudiera abrirse en partes más observables, sin obligarte a sentir otra cosa.
Podemos terminar acá.
Si querés seguir de otra manera, podés probar gratis el primer día de Dejá de Sufrir.
Si esta experiencia te ayudó a observar algo, podés seguir con el Día 1 gratis.
Dentro del mismo entorno de la app vas a encontrar una práctica guiada, ejercicios y una meditación para empezar a volver al presente paso a paso.
La versión completa incluye App + PDF + 5 bonos + orientación inicial por WhatsApp.